La hormona de crecimiento (GH, por sus siglas en inglés) es uno de los factores endócrinos que tradicionalmente se ha asociado a la ganancia de masa muscular, la recuperación tisular y la adaptación al ejercicio.
Existe la creencia popular de que “entrenar pierna” —sobre todo con ejercicios multiarticulares como sentadillas o peso muerto— promueve una mayor liberación de GH que el entrenamiento de grupos musculares más pequeños.
El objetivo de este artículo es revisar la evidencia científica disponible acerca del efecto del entrenamiento de pierna sobre la secreción de hormona de crecimiento, así como sus implicaciones y limitaciones.
📝 Cómo actúa la hormona de crecimiento (GH) y por qué es importante para la hipertrofia
La GH ejerce sus efectos principalmente a través de la unión a receptores específicos en diversos tejidos, desencadenando la liberación de factores de crecimiento, como el factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1), principalmente en el hígado y en otros tejidos periféricos. Estas vías de señalización estimulan:
- Anabolismo proteico: Aumentan la síntesis de proteínas y reducen la degradación de estas en el músculo esquelético.
- Crecimiento y reparación de tejidos: Favorecen la recuperación de fibras musculares dañadas durante el ejercicio y la proliferación celular en diversos tejidos.
- Lipólisis: Promueven la movilización de ácidos grasos y su utilización como fuente de energía, lo que puede influir en la composición corporal
👉 La importancia de la GH en la hipertrofia radica, en gran parte, en su interacción con IGF-1, el cual participa en la activación de vías de señalización clave (por ejemplo, la vía Akt/mTOR).
👁️ Aunque GH no es la única hormona implicada en la ganancia muscular —pues la testosterona, la insulina y el cortisol también afectan el balance proteico—, los picos agudos de GH resultantes del entrenamiento pueden contribuir a la reparación y al crecimiento del tejido muscular, siempre y cuando exista un entorno adecuado de nutrición y descanso (Kraemer et al., 2002).
Efectos de la hormona del crecimiento en el desempeño atlético
Efecto agudo del entrenamiento de pierna sobre la Hormona de Crecimiento
🔎 Existen evidencias que indican que el ejercicio de resistencia (fuerza) de alta intensidad y alto volumen puede inducir picos transitorios de GH, en parte debido a la elevada demanda metabólica y al estrés fisiológico (Kraemer et al., 1990).
Los ejercicios que involucran grandes grupos musculares, como el tren inferior, generan mayores exigencias energéticas y reclutamiento de unidades motoras, lo cual tiende a incrementar la secreción de GH de forma más notable que los ejercicios de aislamiento.
- Intensidad y volumen: Estudios como el de Ahtiainen et al. (2003) señalan que entrenamientos con cargas moderadas-altas (70 %-85 % de 1RM) y un volumen adecuado (4-6 series) tienden a elevar de forma significativa la concentración plasmática de GH
Incremento de la hormona de crecimiento (GH) en hombres entrenados y no entrenados antes y después de una sesión de entrenamiento de pierna. Se observa un aumento significativo de GH postejercicio en ambos grupos, siendo más pronunciado en los no entrenados
- Patrones de descanso: Descansos moderados (60-90 segundos) entre series pueden maximizar la respuesta hormonal aguda, mientras que descansos muy prolongados podrían atenuarla.
- Experiencia del sujeto: Individuos entrenados pueden presentar respuestas hormonales distintas a las de principiantes. La sensibilización previa al entrenamiento de fuerza y la adaptación a estímulos intensos pueden modular la magnitud de liberación de GH.
👉 Algunos protocolos analizados encuentran que los ejercicios básicos de pierna (sentadillas, peso muerto, zancadas, etc.) incrementan de manera significativa la GH en comparación con rutinas que se centran en grupos musculares más pequeños, sobre todo si los entrenamientos incluyen múltiples series, repeticiones moderadas-altas y descansos breves.
Implicaciones en la hipertrofia y el rendimiento
A pesar de que el aumento agudo de GH tras el entrenamiento es un hecho probado, la relación directa entre dichos picos transitorios y la hipertrofia a largo plazo se mantiene en debate.
🔎 West et al. (2010) observaron que, aunque existen elevaciones hormonales tras ejercicios intensos, esto no siempre se traduce de manera directa en mayores ganancias de masa muscular.
✅ La hipertrofia depende de una compleja red de interacciones hormonales (testosterona, insulina, IGF-1), factores genéticos, nutrición (balance energético) y estrategias de periodización del entrenamiento.
No obstante, es razonable suponer que las sesiones de entrenamiento que fomentan una elevada demanda metabólica y una mayor liberación de GH favorecen la regeneración muscular y la utilización de sustratos energéticos.
Sumado a una alimentación con un balance calórico positivo (cuando el objetivo es ganar masa muscular) y un adecuado descanso, el entrenar pierna con ejercicios multiarticulares puede contribuir, junto con otros factores, a optimizar los procesos de remodelación y crecimiento muscular.
Comparación entre el aumento agudo de GH postentrenamiento y la ganancia de masa muscular tras semanas de entrenamiento. A pesar del incremento hormonal, no se encontró una correlación directa con la hipertrofia obtenida
🧐 Análisis crítico de los estudios
A la hora de interpretar la evidencia científica disponible, es fundamental tener en cuenta las principales limitaciones que suelen presentarse en estos estudios:
- Muestras pequeñas: Muchos ensayos se realizan con un número reducido de participantes, lo cual dificulta la extrapolación de los hallazgos a la población general.
- Heterogeneidad de protocolos: Los estudios varían en intensidad, volumen, tipo de ejercicio, experiencia de los sujetos y hasta en la forma de medir la GH (sangre, saliva). Esto complica la comparación directa de resultados.
- Evaluación aguda vs. crónica: La mayoría de los estudios se centran en el efecto agudo, es decir, la medición de los niveles hormonales inmediatamente después o pocas horas tras la sesión. Menos frecuentes son los ensayos que analizan la influencia del entrenamiento de pierna a largo plazo en la secreción sostenida de GH y en la hipertrofia real.
- Factores individuales: Edad, sexo, genética, estado nutricional, nivel de estrés y calidad del sueño influyen en la producción y liberación de GH. La variabilidad individual dificulta establecer conclusiones universales.
Conclusiones finales
El entrenamiento de pierna, especialmente con ejercicios multiarticulares e intensos, provoca un pico agudo significativo de GH. Este fenómeno se asocia a la elevada demanda metabólica y al reclutamiento de grandes masas musculares.
Aunque el pico agudo de GH es real y puede apoyar los procesos de recuperación y anabolismo proteico, ❌ no es el único factor que determina la ganancia de masa muscular. La hipertrofia depende de un programa de entrenamiento bien estructurado, nutrición adecuada y descanso suficiente.
🧐 Se requieren estudios con mayor número de participantes, protocolos estandarizados y seguimiento crónico para determinar con mayor exactitud la contribución de la GH en la hipertrofia vinculada al entrenamiento de pierna.
En resumidas cuentas, entrenar pierna sí produce un incremento agudo de la hormona de crecimiento, pero los beneficios en términos de hipertrofia y rendimiento no están garantizados por este aumento hormonal de manera aislada.
Por tanto, se sugiere combinar entrenamientos que involucren grandes grupos musculares, una dieta óptima en cuanto al balance energético y un adecuado descanso para maximizar el potencial de crecimiento muscular.
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